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Técnica DMC

DESACTIVACION DE LA MEMORIA CORPORAL “TECNICA DMC“

¿Qué es y en qué consiste la técnica DMC (Desactivación de la Memoria Corporal)?

Es una técnica sencilla, rápida, eficaz y duradera para activar/desactivar las memorias del cuerpo (dolor físico-emocional).

Estas memorias se localizan con las manos actuando sobre las partes del cuerpo afectadas.

El dolor físico-emocional, es un dolor residual resultado de todas las experiencias negativas que hemos vivido a lo largo de nuestra vida y que no han sido debidamente expresadas y liberadas.

Estas memorias se quedan alojadas en las partes del cuerpo afectadas, influyendo en la libre circulación de la energía por nuestro cuerpo, produciendo bloqueos energéticos y afectando también a tejidos, órganos, articulaciones, etc., que más pronto o más tarde se manifestarán como dolencias emocionales y psicosomáticas y que las pruebas médicas no detectan, ya que no hay ninguna lesión física, daño, infecciones, heridas... en dichas partes del cuerpo, pero el dolor emocional si está allí presente.

Una vez que se liberan estas memorias corporales, se produce una reestructuración a todos los niveles: físico, mental, emocional, ocular, energético..., quedando las experiencias negativas  archivadas en nuestra memoria como recuerdo, sin la carga emocional. El  paciente recuerda lo sucedido pero ya no le “duele”, porque la emoción se ha disociado de la experiencia negativa original.

Estas memorias se encuentran a lo largo de nuestro cuerpo, pero nos centramos en las zonas más sensibles y que están más expuestas a sufrir el dolor emocional: la cabeza (encontramos aquí golpes, nacimientos dificultosos..), el corazón (sufrimientos de todo tipo..), el rostro (golpes, humillaciones ..), la garganta (asfixias, atragantamientos, ahogos, nacimientos con atascos..), el vientre (todo lo que hemos “tragado” sin digerir, inflamaciones, retención de líquidos...), las piernas, en especial el muslo derecho en las mujeres (abusos sexuales, sometimiento..), la espalda (las cargas pesadas, traiciones, no querer ver las cosas, sobrecarga, responsabilidad...).

Estas memorias pueden ser generales o muy especificas. Una gran mayoría de las personas tienen algún tipo de dolor emocional en algunas de las memorias antes mencionadas. No son conscientes de ello pero al pasar las manos por estas partes del cuerpo, sienten una molestia, se activan las memorias y aparece el dolor físico-emocional. Este dolor físico-emocional puede estar activo (ya duele y el paciente es consciente de ello) o pasivo (no duele, ni tampoco es consciente hasta que algo se lo activa).

Cuando una experiencia negativa del tipo que sea: dolor emocional, trauma, etc., no ha sido debidamente expresada, ni liberada, se queda la experiencia negativa pegada al cuerpo y la carga emocional negativa pegada a la experiencia negativa. Esta carga emocional negativa se queda enquistada en la parte del cuerpo afectada, creando un quiste, una callosidad, el cuerpo guarda la experiencia negativa, la aparca, la esconde, la reprime, hasta que la carga emocional negativa sea liberada, produciéndose así la disociación de la emoción negativa de la experiencia, archivándose la experiencia negativa como recuerdo y no como dolor.

Los niños desde que son muy pequeños aprenden a liberar estas dolencias emocionales en forma de rabietas, pataleos, gritos, golpes, etc., liberándose así de la carga emocional negativa y olvidándose de esa experiencia negativa.

Nosotros, adultos civilizados, hemos aprendido desde pequeños a reprimir, a no expresar nuestras emociones negativas. Hemos aprendido a callar y guardar y hasta que dichas experiencias no sean liberadas, siguen guardadas, aparcadas en nuestro cuerpo, a flor de piel, creando las memorias corporales y un sinfín de dolencias de todo tipo.

¿Cómo surge la técnica de la Desactivación de la Memoria Corporal?

Llevo varios años investigando el dolor emocional, en diferentes campos y disciplinas, como la Psicología Clínica, la Psicoterapia de Tiempo Limitado, la Hipnosis Clínica, la Medicina Psicosomática, la Terapia Regresiva, las terapias energéticas ( Reiki, Reconexión..), las técnicas de liberación emocional (EFT, EMDR, LSE..), el Chamanismo, los Estados Alterados de Conciencia, etc..                    

He tratado en estos últimos años a muchos pacientes con muchas dolencias emocionales, con muy buenos resultados para la gran mayoría de ellos.

Al trabajar con Terapia Regresiva con Hipnosis, se producían en los pacientes unas catarsis muy fuertes, viviendo los pacientes las experiencias negativas con toda su carga emocional y manifestándose en gritos, golpes, agitaciones, dolor emocional, etc. Y en especial, trabajando con casos de violaciones.

Me fui haciendo preguntas, ¿Cómo podría reducir el dolor de los pacientes?, ¿Cómo reducir el tiempo de las sesiones? Y me fueron llegando “respuestas-señales”, que fui recogiendo y llevando a la práctica. Una de las más importantes respuestas-señales fue, que disociara la emoción negativa de la experiencia negativa. No sabía como llevarlo a la práctica hasta que fui probando, tocando aquí y allí, hasta que surgió la técnica DMC.

Al trabajar con la técnica DMC, se está liberando dolor emocional de una forma totalmente consciente, sin que el paciente reviva la experiencia negativa. Se puede liberar tanto dolor emocional como el paciente pueda soportar, ya que el dolor emocional sale con un poco de dolor. Es un dolor soportable y que dura unos pocos minutos. Es muy importante agotar todas las emociones negativas del cuerpo que sustentan al dolor emocional.

A continuación sienten una gran liberación, un peso que se les quita de encima y para siempre, les cambia el rostro, pueden respirar más y mejor, se expanden los pulmones, están más ligeros, más contentos, tienen la mente más despejada, más energía y vitalidad.

Algunos pacientes experimentan tras la terapia un desajuste corporal, ya que su cuerpo se ha liberado de dolencias emocionales enquistadas durante mucho tiempo y se produce un reajuste a todos los niveles, pudiendo experimentar algunos síntomas como: quemazón, cansancio, cierto malestar, vómitos, golpe de tos…, que se les pasarán en un par de días.

¿Para qué sirve la técnica DMC?

La técnica DMC sirve para desactivar las memorias corporales, donde se encuentran alojadas todas las experiencias negativas que hemos vivido y que por las circunstancias de cada uno, no han podido ser expresadas ni liberadas en su día, quedando enquistadas en las partes del cuerpo afectadas.

Se tratan todo tipo de dolencias físicas, emocionales y psicosomáticas: traumas, bloqueos, asfixias, miedos, culpas, abortos, maltratos, abusos, nacimientos dificultosos, dolor crónico, etc.

El dolor emocional está asociado a cada dolencia o enfermedad en mayor o menor grado. Al liberar la mayor parte de dicho dolor emocional, la dolencia mejora significativamente o se sana si la causa era totalmente emocional o psicosomática. Una gran mayoría de las enfermedades son de origen emocional y psicosomático.

Esta técnica DMC difiere de otras técnicas emocionales como la EFT, el EMDR o la LSE… y tienen todas ellas en común liberar el dolor emocional del cuerpo. Esta nueva técnica DMC llega al dolor emocional directamente, tocándolo con las manos, buscando las memorias corporales, las señales del cuerpo y las desactiva de una en una en pocos minutos y para siempre.

El cuerpo nos habla en su lenguaje y hay que escuchar lo que nos dice. Se pasan los dedos y las manos palpando la piel y el cuerpo, buscando las señales que el cuerpo nos manda que son muy diversas (cambio de textura en la piel, callosidades, pequeñas marcas, abultamientos, erupciones, etc.). Al tocar esas zonas, el paciente siente un tipo de dolor (quemazón, desgarros, cortes, asfixias, golpes de tos, golpes de maltrato, rabia, impotencia, humillación, abusos, aplastamiento, etc.). Se ha conectado con una memoria corporal, el cuerpo reacciona como si el dolor y la experiencia fueran reales. Hay que explicarle al paciente que el dolor que siente es real, pero la causa no es real, se trata de una memoria del cuerpo que se ha activado.

Hay muchas personas que no soportan que le toquen la cabeza, el cabello, el rostro, el cuello, la garganta, algunas partes del cuerpo en concreto, porque se activan dichas memorias que están conectadas a las experiencias negativas vividas, no liberadas, que fueron aparcadas, escondidas, reprimidas… Estas memorias se pueden liberar en unos minutos al tocar esas zonas del cuerpo, se libera el dolor emocional y se quedan archivadas en nuestra memoria como recuerdo, sin la carga emocional negativa. Se recuerda lo que nos pasó, pero ya no nos duele.                            

¿Cuáles son los beneficios de la técnica DMC?

El principal beneficio que se obtiene al aplicar la técnica DMC es liberar el dolor físico-emocional, causado por todas las experiencias negativas que hemos ido acumulando a lo largo de nuestra vida, que no han sido debidamente expresadas y liberadas, quedándose alojadas, enquistadas en las partes del cuerpo afectado, produciéndose con ello muchas dolencias físicas, emocionales y psicosomáticas, muy difíciles de tratar por la medicina convencional.

Al ser dolencias físicas-emocionales sin causas médicas conocidas, sin nada palpable que las pueda medir, analizar, investigar, los medicamentos tienen muy poco efecto sobre ellas. El dolor emocional va aumentando con el paso del tiempo, se va engordando con nuevas experiencias nuestras y también al ser expuestos a estímulos y experiencias de dolor emocional ajeno vamos aumentando nuestro propio dolor emocional.

He tratado a varios terapeutas llenos de dolencias emocionales que, día a día, iban en aumento por estar trabajando ellos con pacientes llenos de dolor emocional y sin ser conscientes que al exponerse a ellos, estaban aumentando su propio dolor emocional.

Desde mi experiencia profesional, el terapeuta que trabaje con pacientes con mucho dolor emocional, tiene que estar él mismo limpio de dolor emocional para no aumentar el suyo propio. He tratado a 3 terapeutas, cada uno de ellos formado en una técnica de dolor emocional (EFT, EMDR, Reberthing). Los tres terapeutas habían nacido con una doble vuelta de cordón umbilical alrededor de su cuello, padecían desde hacia muchos años problemas de garganta y no se lo habían liberado con dichas técnicas en las que ellos estaban formados. Al tocar su garganta con mis dedos, se activaron las memorias de los nacimientos dificultosos, las asfixias, la presión del cordón sobre el cuello... y empezaron a toser, vomitar energía de la experiencia del nacimiento, hasta quedar liberados en unos minutos, de una vez por todas, de un malestar emocional que tenían desde que nacieron.

La diferencia de la técnica DMC, con las otras técnicas ya mencionadas, es que al no tocar las memorias corporales, no se puede liberar el dolor tan rápidamente como lo hace la técnica DMC.                                         

¿A qué tipo de personas va dirigida la técnica DMC?

Esta técnica va dirigida a todo tipo de pacientes con dolencias físicas, emocionales y psicosomáticas, que no hayan remitido con la medicina convencional.

Toda enfermedad del tipo que sea, lleva incorporada una gran parte de dolor emocional que la agrava y muchas veces es la causante principal de la enfermedad. Al liberar todo tipo de dolencias emocionales del cuerpo físico, las dolencias físicas (enfermedades) mejoran notablemente y las causadas principalmente por un dolor emocional y psicosomático, pueden curarse mucho más rápidamente.

He tratado muchas dolencias emocionales de garganta y asfixias, producidas por nacimientos dificultosos, que desaparecían en pocos minutos tras aplicarle la técnica DMC, después de muchos años con dichas dolencias. Al tocar la garganta se activa la memoria corporal, actualizándose el trauma, la asfixia, el ahogo, el atragantamiento, provocando al cuerpo con golpes de tos para expulsar los restos de energía asociados a dichas experiencias negativas.

He tratado muchos casos de abusos y violaciones. La mayoría de ellos habían sido tratados en su día por terapeutas (psicólogos, psiquiatras...). La mayor parte de dichas mujeres llevaban una vida sexual normal, algunas con ciertas limitaciones y la mayoría creían que su trauma estaba ya superado y olvidado. La sorpresa fue que al pasar mis dedos por su muslo derecho (lugar donde se alojan las memorias de abusos, sometimiento sexual en las mujeres), la mayoría sentían un gran dolor emocional asociado al trauma que habían vivido muchos años atrás y que ya creían que estaba superado y olvidado. La explicación es muy sencilla, ellas habían sido tratadas de una forma cognitiva, conductual, farmacológica, pero no corporal. Su mente había aceptado el hecho traumático que le sucedió y habían vuelto a una vida íntima normal, pero la memoria corporal quedaba todavía alojada en su cuerpo de forma pasiva y activándose al tocar esa parte de su cuerpo (muslo derecho), reactualizando el trauma original.

He tratado también a muchas personas con alergias, dolencias en la espalda, cuello, brazos, piernas, vientre, etc., todas ellas con un origen emocional, produciéndose una gran mejoría significativa al instante  y en algunas de ellas, una curación total en pocos días.

¿Cómo practicar la técnica DMC y qué momento es el más adecuado?

  • Se empieza de arriba hacia abajo (cabeza, ojos, rostro, garganta, esternón, corazón, vientre, plexo solar, piernas, brazos, espalda...).
  • Se hace una presión suave con los dedos, haciéndola un poco más intensa conforme se vaya liberando el dolor emocional y lo que el paciente pueda ir soportando. Hay que adaptarse a cada paciente, hay personas más sensibles que otras a todo tipo de dolor. Descansar de esa zona y pasar a otra. El dolor emocional está todo conectado y cuando se libera de alguna parte también baja en otras partes.
  • Hay que poner las manos unos minutos en la zona trabajada, para darle energía a dicha zona. El tiempo depende de la energía que cada uno tenga en sus manos. Testar la zona para ver si el dolor ya ha bajado y calcular el tiempo de exposición con las manos para tenerlo en cuenta.
  • Pedir al paciente que diga como es el dolor: punzante, cortante, desgarrante, etc., y cerrar las heridas (coserlas).
  • Hablarle al cuerpo con sugestiones repetidas y variadas, con convicción, estando conectado en conciencia con la dolencia del paciente. Hay que agotar todas las emociones negativas del cuerpo.
  • El paciente tiene que expresar su dolor y así se libera de él.
  • Repetir al paciente durante la sesión de DMC, que lo que está sintiendo y viviendo no es real, solo es memoria de su cuerpo y que deje marchar el dolor, que ya no lo necesita.
  • Tocar al paciente con las manos para sacarlo del estado de dolor que está viviendo y centrarlo aquí y ahora, tomando conciencia de que nadie le está causando un daño físico real (heridas, maltrato, asfixias…).
  • Cualquier momento es bueno, excepto después de las comidas ya que si se le provocan golpes de tos, vómitos de energía, etc., puede vomitar también la comida.

¿Dónde y cómo se aprende la técnica DMC?

La formación y aplicación de la técnica DMC es muy simple y sencilla. Todo el mundo la puede aprender y aplicar, sin que tenga una formación previa.

La formación básica se aprende en un solo fin de semana de 20 horas correspondientes al Nivel I. Este nivel consta de 3 partes bien definidas:

  • Empezamos por una limpieza emocional a fondo de cada alumno, para liberar todas sus memorias emocionales.
  • Continuamos con la teoría y práctica de la técnica DMC, realizando muchas prácticas entre todos, para adquirir la soltura necesaria para la aplicación correcta de la técnica.
  • Terminamos con un curso de Conciencia Superior, para aprender a eliminar las preocupaciones, los pensamientos negativos y parar la mente, entrando a un nivel de conciencia superior sin pensamientos.

En el Nivel II se profundiza en causas de dolor emocional provocadas por traumas y nos centramos en los más habituales: abusos, maltrato, nacimientos dificultosos, etc., haciendo mucho hincapié en la vida fetal, nacimiento, primera infancia, etc. y haciendo regresiones a esas etapas tempranas para liberar las experiencias negativas archivadas.

En el Nivel III se profundiza en otras causas de dolor emocional con las Técnicas Regresivas con Hipnosis. Con la regresión buscamos ir al origen de las dolencias emocionales y no quedarnos solo en los síntomas que trae el paciente.

La técnica DMC se complementa muy bien con otras técnicas y terapias que ya estamos usando y que se verán enriquecidas.

Se imparten cursos en distintas ciudades, se pueden hacer por módulos sueltos o un curso intensivo de 6 días para grupos reducidos. La formación total consiste en 60 horas totalmente prácticas e intensas.

Para más información pueden visitar  www.tecnicadmc.blogspot.com